domingo, 4 de octubre de 2009

VENEZUELA 2030 (II)

A continuación la segunda entrega de “Venezuela 2030”.
4. Lo económico. En 2016 Venezuela tomó una decisión trascendente. Creó un Fondo con todos los ingresos del petróleo (ver El Nacional, 23-03-08). Por su parte, los trabajadores y ex-trabajadores del hierro, aluminio, acero e hidroelectricidad colocaron todas las acciones que tenían en las antiguas empresas del Estado, después de su privatización, en un Fondo Mutual. El valor de los fondos se ha multiplicado y tanto los trabajadores de Guayana como los venezolanos mayores de 18 años, a quienes se le cedió gratuitamente un derecho de participación en el Fondo Petrolero, han recibido dividendos anuales, cada vez más atractivos. Como esos dividendos pagan impuestos nacionales y regionales, los fiscos se han beneficiado con estos crecientes ingresos. Los ciudadanos, vigilan cuidadosamente la gestión gerencial de esas compañías y los políticos -por fin- han podido armonizar los intereses de su sector con los de los ciudadanos. Ahora todos “juegan para el mismo equipo”. Además, del fondo petrolero, se destinan recursos a fondos de educación, salud y pensiones, ayudando de esta manera a reducir las contribuciones individuales necesarias para financiar un sistema de seguridad social solidario.

La producción petrolera es de 6 millones de barriles diarios, todos vendidos. Hay un colchón de producción cerrada de 500.000 barriles diarios para emergencias causadas por interrupciones de producción por cualquier causa en cualquier lugar del planeta. Las reservas desarrolladas, y por desarrollar, podrán mantener estos niveles de producción por lo menos hasta el año 2050. Al comienzo, nuestra producción fue solo una alternativa para contribuir a solucionar una posible crisis energética mundial. Después, los acuerdos dentro de la OMC del año 2014, obligaron al Gobierno de Venezuela a utilizar el petróleo como un activo comercial dentro del concepto de la globalización y los mercados abiertos. De allí a la diversificación de la economía nacional fue sólo cuestión de tiempo. Corto, puesto que se había superado el complejo de mirar a la pobreza como una virtud en un país potencialmente rico y descartada la visión negativa de que no se pueden administrar con buen criterio los recursos abundantes.
5. La Opep. Los países miembros han ingresado a la Organización Mundial de Comercio (OMC). Dentro de cuyo seno se planteó -hace algunos años (2014)- una discusión sobre las condiciones necesarias para que el petróleo se pudiera comercializar libremente entre los diferentes países. Fue -este sector- el último en liberarse totalmente de los viejos esquemas proteccionistas y manipuladores del mercado.
La OPEP, como institución, se dedicó a asegurar que a ninguna sociedad se le impusieran trabas a la libre importación de petróleo y productos derivados, así como tampoco a las células eléctricas que desde hace algunos años (2020) fabricaban sus miembros. Como la tecnología, tarde o temprano, desarrollará fuentes alternas de energía más eficientes que la de los hidrocarburos, todos los países productores petroleros y los países consumidores se unieron en un esfuerzo colectivo para ayudar a los monoproductores petroleros a diversificar sus economías y a participar en el desarrollo de fuentes alternas de energía, a fin de que al concluir la era de los hidrocarburos esto no fuese el fin de su estatus de país productor de energía. Lo que en el año 2014 se entendió fue que no hay construcción del futuro, a menos que se neutralicen los obstáculos del presente.
(Continuará)