lunes, 10 de junio de 2013

BOXEO DE SOMBRA

Oscar Calles era un buen boxeador con una respetable pegada, cuyo defecto era que no remataba cuando el contrario se encontraba tambaleante. Era como si en el cuadrilátero hiciera boxeo de sombra, que es una forma de entrenarse tirando golpes contra un contrincante imaginario.


En las últimas semanas han ocurrido cuatro eventos que deberían tener al régimen al borde del KO y no lo estamos rematando. (Exceptúo de este comentario al grupo internacional de la MUD coordinado por mi muy querida y eficiente M.C Machado que, en algunos países, ha propinado KO a las trapisondas del régimen) Los 4 eventos son:

1. La impugnación a las elecciones presidenciales. El TSJ se ha tomado semanas para lo que ha debido resolver en días: aceptar o declarar sin lugar la solicitud. Cualquier decisión tiene un costo político para el régimen. Si se declara sin lugar, se armaría un escándalo nacional e internacional. Si acepta la impugnación se abriría una caja de pandora cuando la oposición solicite la presentación de cuadernos electorales y examen de huellas digitales para investigar votos repetidos y de fallecidos. El problema estaría a diario en los medios y en la calle y el régimen se vería acosado por todas las democracias.

2. La estafa al Bandes en New York. Fue una chapucería increíble. Vender a un precio a una firma financiera y recomprarle el mismo día por uno superior, para embolsillarse la diferencia, es más que corrupción, es de un raterismo descarado por quienes piensan que se puede cometer con impunidad cualquier delito, protegidos los ladrones por una justicia malandra (Basta recordar el caso del Fondo de Jubilación de PDVSA. Su presidente, Rafael Ramírez, mintió descaradamente al alegar ante la Asamblea Nacional (AN) que ese fondo lo manejaban los trabajadores petroleros, cuando en efecto todas las decisiones las toma la directiva de PDVSA. No ha habido un solo diputado del PSUV que acepte que se investigue el caso. Hay una solidaridad automática ante el latrocinio)

3. Mario Silva. Sus denuncias mencionan con nombre y apellido a corruptos y criminales y el oficialismo ha tenido solo dos respuestas: a. Que es un montaje. b. Que son chismes y opiniones sin pruebas. La AN se negó a investigar. Silva se fue del país. Cabello repitió la desgastada frase de Chávez “Águila no caza mosca” y aquí no ha pasado nada (Circula un rumor que los herederos de Chávez se están disputando su herencia. De ser verdad ¿de dónde salió la gran fortuna que ha puesto a pelear a los familiares?)

4. El racionamiento. El gobernador Arias Cárdenas enfrentó a periodistas diciéndoles que se podían resolver las largas colas en los supermercados si cada quien comprara solo “lo necesario”. El problema es ¿quién define lo necesario? Eso lo decide cada consumidor. Hay gente que no come arepas y otros que se comen 6 diarias. Las estadísticas no sirven para establecer el verdadero consumo per cápita, esas son promedios. El problema está en que a los contrabandistas la Guardia Nacional en alcabalas y en las fronteras matraquean a los contrabandistas y los dejan pasar (algunos tienen un carnet de la aduana, que también se compra) El responsable del desabastecimiento es el régimen corrupto y no los consumidores.

Recomendaciones. La oposición tiene que meterle el diente a esto y a otros casos. Los periodistas de todos los medios deben recordarle, diariamente, a la ciudadanía la impunidad con que se manejan. No más boxeo de sombra. Hay que cojer calle y tirar golpes sin parar para darle KO a un régimen tambaleante.





















domingo, 2 de junio de 2013

LIBERTAD Y AUTOCENSURA

Cuando era director de El Nacional en 1985, Lusinchi convocó una reunión en Miraflores a los dueños y directores de los medios de comunicación. Afirmé en un artículo que ese encuentro podría ser positivo porque abría un canal de comunicación directo entre la Presidencia y los medios pero que también habían peligros, tales como que se intentara “silenciar por arriba” lo que no se podía “silenciar por abajo”. Que el diálogo se convirtiera en monologo. Que hubiera un interrogatorio presidencial permanente y que se perdiera el equilibrio indispensable. Que los medios publicaran o que el gobierno citara ciertas opiniones delicadas fuera de contexto.


El gobierno actual ha hablado con dueños de medios. Me atrevo a suponer que todos los peligros mencionados en 1985 tienen hoy más vigencia. Un régimen cuya estrategia informativa durante 15 años ha sido la mentira, la coacción y el insulto no puede mantener una posición de equilibrio en ninguna conversación con los que no comulguen con su ideología. Un caso que ilustra lo anterior es la venta de Globovisión ¿Quién puede ser tan ingenuo para pensar que un canal acosado por el gobierno cuya licencia vence en 2015, con una cobertura abierta que solo llega hasta Valencia, la comprara alguien a menos que haya negociado con el gobierno la promesa de un cambio drástico en su política editorial? Los nuevos dueños ya han hecho evidente que allí “mandan” ellos. Periodistas despedidos, programas cancelados, restricciones a transmitir cierta información. Los empleados de Globovisión tienen 2 opciones: 1. Irse en masa. 2. Quedarse y aprovechar la “rendija” abierta (Tarre dixit) para mantener voces opositoras por el mayor tiempo posible.

Lo cual nos lleva al próximo punto.

Autocensura. Todos sabemos que sobre la libertad de expresión influyen cuatro factores: El gobierno. Los dueños. La publicidad y la autocensura. Bajo este régimen lo que más afecta a la libertad de opinar es el gobierno que se ha convertido en el dueño de muchos medios y aún sin serlo, influye sobre lo que se publica mediante tácticas inmorales como retiro de publicidad, multas multimillonarias a los privados (Globovisión y Tal Cual), presiones y amenazas directas (Venevisión y Televen), cierre de medios como RCTV y numerosas estaciones de radio. Otorgamiento de permisos a medios comunales afectos al régimen. Todo bajo el pretexto de defender la revolución. Si a ésta hay que defenderla con acciones tan poco éticas entonces sería mejor hacer otra revolución que nos devuelva a la democracia que, de paso, se parece mucho a la libertad de expresión. Al fin y al cabo un voto es una opinión.

Todo este sistema perverso influye sobre la autocensura. Las presiones van desde lo que no se debe publicar hasta agresiones físicas a periodistas. Algunos de ellos desarrollan un nuevo código que se convierte en autocensura porque “el dueño me va a despedir” o “esto no le va a caer bien al gobierno”.

Nunca en el pasado el costo de no autocensurarse fue de la magnitud de hoy, cuando hasta la vida pudiera estar en juego. Por eso hay que aplaudir a aquellos que a todo riesgo no se autocensuran. Pero tampoco, ante el peligro de opinar, podemos condenar a los que si lo hacen (muchos no tienen otras opciones de trabajo) Lo que sí es inaceptable es que un periodista profesional escriba y opine lo que le dicten sus patronos públicos o privados.

El concepto básico de la libertad es que siempre será mejor informar que censurar. Pero de “eso”, este régimen no se ha enterado.





domingo, 26 de mayo de 2013

EL FALSO DILEMA

Una negociación colectiva entre un patrono y un sindicato solo se resuelve si lo máximo que está dispuesto a ofrecer el patrono está por encima de lo mínimo que aceptaría el sindicato. Si el contenido de la negociación no está dentro de ese rango, habrá conflicto.


Un brillante ensayo de Fernando Mires (“El dialogo político”, Tal Cual, 18-05-13) aclara dos cosas fundamentales: 1. Diálogo es una discusión filosófica entre dos amigos en busca de la verdad. 2. Es absurdo suponer que en política puede haber diálogo (Mires dixit). Se “negocia” entre posiciones enemigas que tampoco se resolverán a menos que, como en el caso de la negociación colectiva, lo máximo que esté dispuesto a conceder una parte esté por encima de lo mínimo que aceptaría la otra.

Lo anterior viene al caso porque dado el deterioro de la economía nacional el régimen le ha pedido a los empresarios que produzcan y a Maduro que gobierne. En artículo anterior escribimos que no estaba mal que Polar le diera una “ayudadita” al gobierno. Pero esa reunión (Polar/gobierno) y las otras entre empresarios y el oficialismo están muy lejos de tener el contenido global que se requiere para una verdadera negociación, aunque, dentro de la oposición hay quienes sostienen que si no se ayuda al régimen en lo económico habrá desabastecimiento e inflación, todo lo cual generara violencia.

Ayudar. Si los empresarios se hacen los sordos ante el “acercamiento” del gobierno, los que sufrirán más serán los que menos tienen, que no pueden acceder a un mercado negro de alimentos que seguramente se desarrollará a altísimos precios. Pero, si los venezolanos nos vamos a conformar con una economía que pretenda funcionar en algunos rubros con un gobierno cuyas políticas públicas son en su mayoría inaceptables, por lo menos se debe exigir que se negocie con las instituciones representativas (Fedecamaras y Federaciones Sindicales libres) La táctica del “salami” del régimen desarticulándonos rebanada por rebanada es sumamente peligrosa porque no se puede excluir de la negociación la economía y todas las otras políticas públicas: Control de cambio, de precios, desempleo, de rutas de distribución, abuso de poder, corrupción, presos políticos, separación real de los poderes públicos, desinversión en infraestructura, petróleo, electricidad, agua, educación y salud.

No ayudar. La posición de algunos es “a este gobierno ni agua”. Ha habido demasiados abusos de poder, irrespeto a la ciudadanía, ineficiencia, persecución política, una enorme corrupción institucional y violaciones criminales a los derechos humanos para que, ahora que el gobierno está implosionando, vengamos a darle una “manita” para prolongarle la vida. Hay que esperar que se produzca un estado de ingobernabilidad insostenible. Hay, además, razones suficientes para dudar del resultado electoral. Hasta que el TSJ no se pronuncie sobre la impugnación de la presidencia de Maduro, a los ojos de muchos a este régimen no se le debe ayudar so pena de ser cómplice de un gobierno que además de ilegítimo se está derrumbando.

Conclusiones. Lo anterior puede ser interesante pero es algo irrelevante. Aunque el gobierno acepte negociar con la oposición “el paquete completo”, el resultado está condenado al fracaso. Mientras el régimen insista en el socialismo del siglo XXI (comunismo), el nudo del problema estará en que lo máximo que puede ofrecer en lo político-económico estará muy por debajo de lo mínimo que puede aceptar la oposición.

¡Vamos derecho a una debacle social!





domingo, 19 de mayo de 2013

POLITICA Y ECONOMIA

No conocemos todos los temas que se discutieron en las reuniones que tuvo el presidente de la Polar con el Vicepresidente y Presidente de la República. Pero de lo que hemos oído extraemos elementos positivos y una aclaratoria.


Lo positivo. 1. La reunión fue cordial, ¡Aleluya! porque solo horas antes Maduro había sido con Mendoza todo menos cordial y había acusado a la Polar de acaparadora. Mendoza aclaró la posición de la Polar en varios aspectos importantes: a) La empresa tiene el 48% del mercado de harina de maíz y produce a toda capacidad. b) El gobierno conoce todos los detalles de su producción, sus inventarios y sus rutas de distribución, algunas de las cuales han sido fijadas por el oficialismo para reducir el desabastecimiento de Caracas. c) Se habló del estado en que estaba el otro 52% de producción de harina de maíz. La Polar ofreció ayuda para poner en plena producción a las plantas operadas por el gobierno. Esta y otras sugerencias se le dejaron al sector oficial para su estudio. No le haría nada mal al oficialismo aceptar una “ayudadita” del sector privado para resolver el problema del deterioro y la ineficiencia operacional de estas empresas. Una de las razones del éxito de Polar es su sistema de distribución que quizás pudiera ampliarse para asesorar al gobierno en la planificación de las rutas al menor costo posible.

2) Mendoza aclaró que no tiene interés en ningún cargo público. Él es un empresario y le gusta serlo. 3) Mendoza agregó algo que no es muy común oír de un presidente de empresa: “la rentabilidad” no debe exceder en la producción de alimentos básicos (harina de maíz, etc.) del 15%. Con eso se puede reinvertir en tecnología de punta y mantener a la Polar como una de las empresas más eficientes de Venezuela y de muchos otros países.

El ministro Merentes se reunió, también, con varios empresarios y espera tener otros contactos con el sector privado a fin de controlar la inflación, el desabastecimiento y crear un ordenamiento normativo para lograr objetivos específicos y productivos. El sector privado ha reaccionado positivamente. El tiempo dirá si, por fin, el gobierno, los empresarios y los trabajadores, ausentes hasta ahora, llegarán a acuerdos que ayuden a derrotar el desabastecimiento y la inflación. Estas reuniones entre el gobierno y el sector privado pueden ser muy efectivas. Para que esto sea viable hay que bajar el tono. No todos en el gobierno son ineficientes y corruptos y Maduro, Cabello, Jaua y otros, tienen que convencerse que empresarios, libertad sindical, productividad, competencia y meritocracia no son malas palabras.

La aclaratoria. Mendoza dijo que quedó claro que no se politizaría la economía. Eso no lo entiendo. Lo que tiene a este país al borde de una gigantesca crisis de desabastecimiento e inflación es precisamente la política económica del gobierno y su empeño en imponer un socialismo del siglo XXI trasnochado y fracasado en todas partes. ¿Es o no “política” la confiscación de tierras y empresas productivas? ¿Los controles de precios y cambiarios? ¿Los regalos a otros países que han disminuido la disponibilidad de divisas? ¿Las continuas visitas a depósitos, las desviaciones constantes a camiones que impiden la eficiencia plena de las empresas? ¿Es o no política convertir a PDVSA en un apéndice improductivo del ejecutivo? ¿Es o no política el asedio financiero a nuestras universidades?

PD: aparentemente nadie habló de corrupción. ¿Quién nos va a explicar el gansterismo del Bandes en USA y el matraqueo en las alcabalas del país?