domingo 13 de diciembre de 2009

LA CORRUPCION

En su Boletín Políticas Públicas de septiembre 2009 nro. 1, Cedice ha publicado un magnífico y devastador ensayo de Gustavo Coronel sobre la corrupción en Venezuela: “De Petroestado a Narcoestado”. Algunos extractos.
- Chávez financió con la chequera viajera proyectos en 11 países y la ONU por $36.000 millones, monto que forma parte del endeudamiento nacional de aproximadamente $50.000 millones. Se ha aumentado la deuda para ser repartida entre amigos ideológicos. Esto es “corrupción extrema”.
- La vinculación de Chávez con la FARC hace suponer que éstas podrían estar pagando por la distribución de las drogas que “pasan” por Venezuela. Llama la atención que ante la disminución del ingreso petrolero el gobierno parece disponer de inagotables recursos financieros. ¿De dónde provienen?
– En el caso del maletín argentino son mortales las declaraciones de los presos en los Estados Unidos. Venta de notas-bonos del gobierno luego estructuradas, produjeron ganancias de $100 millones. ($25 millones para Tobías Nobrega y sus colaboradores. Declaración de Kauffman).
– Corrupción burocrática: $1.3 millones extraviados en el complejo azucarero Ezequiel Zamora. Siemmens sobornó con $18.8 millones a funcionarios del gobierno de acuerdo a la SEC de Estados Unidos. Duro Felguera, empresa española, recibió un contrato por $ 2.110 millones para construir una planta termoeléctrica, en el Valle del Tuy, sin licitación y sin información pública.
- PDVSA: Licitación por $75 millones de equipos de perforación otorgados a una empresa colombiana de 3 empleados. Contrato por $70 millones otorgado a una empresa “Robama” de 1 empleado. Contrato de equipos de perforación por $2.000 millones otorgado a Cosmaca, empresa de sólo $1 millón de capital. Confiscación, sin indemnización a la fecha, de empresas contratistas de la Costa Oriental del Lago. La deuda atrasada de PDVSA con sus suplidores pasa de los $7.000 millones. Sus empleados activos y jubilados no son atendidos por numerosas clínicas privadas dado el descomunal monto de sus deudas con estas instituciones. Nadie sabe que ha pasado con el fondo de jubilación propiedad de los trabajadores de la empresa. Si PDVSA se apropió de este fondo, sería un robo descarado. Por último es imposible cuantificar los montos que deben haberse pagado por comisiones innecesarias en la venta de crudos y productos refinados.
– La Alcaldía de Caracas le pagaba a 9.000 empleados fantasmas. En Cadivi la corrupción es galopante y Coronel reproduce diferentes casos explicados por Miguel Octavio.
Para concluir con este inventario debemos comentar la reciente crisis bancaria, post ensayo Coronel. Chávez ha mandado a detener a figuras importantes de la boliburguesía. Pienso que sus razones fueron: Primero, le mandó un mensaje a los ni-ni y a las clases populares de la oposición: el castiga a corruptos “sea quienes sean”. A su vez ratifica que nadie está a salvo, esté donde esté, sepa lo que sepa. Para completar la jugada, Chávez enjuiciará a un prominente banquero de los de verdad. Ello le mandará un mensaje a su gente: no le tiene miedo a los “oligarcas” por muy poderosos que sean. Banqueros de Venezuela, aunque ahora les hagan “cariñitos”, duerman con un ojo abierto, porque Chávez se desdobla en muchos Chávez. Lo cual me recuerda la anécdota de la actriz Rita Hayworth cuando le preguntaron la razón de su mala suerte con sus amantes. “Es que -respondió la actriz- se acuestan con Rita Hayworth y se despiertan conmigo”.
El país se acostó con un Chávez, ¿con cuál se despertará...y cuándo?

domingo 6 de diciembre de 2009

LA BIPARTITA (II)

La semana pasada recomendé que el capital y el trabajo formaran una Comisión Bipartita para impedir los intentos del régimen por destruirlos. Pero, tanto el patrono como los sindicatos tienen que superar prácticas perversas vigentes. Veamos.
EL PATRONO. – Algunos, tanto públicos como privados, para no pagar el salario mínimo hacen firmar a sus trabajadores recibos por una cantidad superior a la que reciben. – Abusa del concepto del trabajador de Dirección y Confianza para negarle pagos como Sobre Tiempo, Bono Dominical, etc, cuando la intención del legislador fue permitir que a estos trabajadores se les pagara más que a los otros y no menos. – Manipula el empleo temporal para evitar que el trabajador pase a permanente y goce de los beneficios que le concede la Ley del Trabajo. – Por último, abusa del despido sin causa justificada mediante el pago de una indemnización adicional. El trabajador también, a veces, aprovecha esta disposición para trabajar a media máquina y provocar el despido para cobrar las indemnizaciones. Esta es una de las debilidades de la llamada estabilidad relativa.
EL SINDICATO. – El contrato colectivo que firma, lo obliga a no hacer nuevas peticiones y a mantener la paz laboral. Ambas disposiciones se incumplen con frecuencia mediante solicitudes y paros ilegales. (El patrono también, a veces, viola el convenio). – Se ha podido demostrar corrupción de parte de dirigentes sindicales que “aceptan” dinero del patrono para negociarles a los trabajadores condiciones menos favorables. – Se ha comprobado la venta de puestos de trabajo por parte de la dirigencia sindical (PDVSA).- En tiempos recientes se ha impuesto la ideologización de los sindicatos en menoscabo de los intereses de los trabajadores. El caso más visible es SIDOR. El sindicato apoyó la estatificación sabiendo que los trabajadores saldrían perjudicados, como en efecto sucedió.
De todo lo anterior el problema más complejo es el de la estabilidad. El concepto, pese a su inobjetable origen: el derecho natural del hombre al trabajo, tiene, sin embargo, algunos bemoles: protege solamente a los que están empleados, por eso debe estar acompañada de un seguro que proteja a los desempleados incluyendo a los de la economía informal. Además, sin una política oficial que estimule el crecimiento económico y la creación de nuevos puestos de trabajo mediante la inversión de los sectores privados y públicos, el desempleo creciente convierte a la estabilidad en letra muerta (empresas en quiebra y presiones de los desempleados). Por lo general no se establece una responsabilidad compartida Estado-empresa-empleado en el cumplimiento de la estabilidad. En un mundo globalizado, donde el capital no tiene fronteras, la estabilidad absoluta está siendo cuestionada por los inversionistas que buscan políticas laborales flexibles. El problema es que para que la estabilidad no se aplique se requiere de una gran madurez de las partes: El patrono no despide por capricho y el trabajador se compromete a aportar su mejor esfuerzo a la empresa. Pero, en sociedades inmaduras y en recesión como la nuestra, es difícil no aplicar la estabilidad absoluta pues la alternativa de la flexibilización de las políticas laborales, por ahora, no es realista.
La salida es la Comisión Bipartita, con estabilidad absoluta arbitrada y un árbitro nombrado por las partes que resuelva los casos de despido cuando una acuse a la otra de violar lo acordado. Esta modalidad se reproduciría en los contratos colectivos que se celebren.
No será fácil…pero tienen que hacerlo.

domingo 29 de noviembre de 2009

LA BIPARTITA

Había una vez en Venezuela una Comisión Tripartita recordada con nostalgia, conformada por el gobierno, el empresariado y el sector laboral. Allí, en una mesa de discusión respetuosa, se resolvieron muchos de los problemas que surgieron entre el capital y el trabajo.
Este régimen no convocó a esa Comisión y ha negado toda posibilidad de ser el árbitro entre las partes. Peor aún, se ha dedicado a destruir tanto al sector privado empresarial como a los organismos sindicales.
Lo trágico del problema es que se rompió también el diálogo entre el capital y el trabajo. Cada sector está ocupado en sobrevivir mientras ahora tienen como adversario común al árbitro de antaño.
En el pasado la lucha entre el capital y el trabajo era para que cada parte obtuviera de la otra el mayor beneficio posible. Para evitar que el más fuerte impusiera “a juro” su voluntad, el árbitro (gobierno) velaba porque las partes actuaran dentro de un entorno lo más equilibrado posible. Lo que ninguna de las partes perseguía era la extinción de la otra. Por eso se podía negociar.
Nadie en su sano juicio se sienta en una mesa a pactar su defunción. Por eso en los países en transición hacia el comunismo no sobrevive la contratación colectiva. El engañoso objetivo de los trabajadores es obtener la propiedad de los medios de producción. Pero quien los confisca es el Estado. No hay, pues, negociación posible. Ni entre el sector privado en extinción, y los sindicatos ni entre el Estado y los trabajadores, ya despojados de sus organizaciones tradicionales. Por eso, en Venezuela no podrá existir otra Comisión Tripartita mientras este régimen permanezca en el poder. Todo intento de diálogo está no sólo condenado al fracaso sino, peor aún, será respondido por el gobierno con un argumento ideológico trasnochado, expresado de manera vulgar y ofensiva.
Tanto el capital como el trabajo tienen que buscar una nueva alianza y superar sus diferencias tradicionales. Hay que crear una Bipartita con representantes frescos y un árbitro nombrado por las partes. Desnudos de las intransigencias del pasado, reconociendo que lo más importante para todos es sobrevivir. De lo contrario no habrá ni propiedad que defender ni negociación colectiva ni institucionalidad democrática.
La única opción posible para las partes es la Mesa Bipartita. Pero, si dentro de los dos sectores en peligro de extinción, todavía hay actores que creen que pueden sobrevivir sin un frente común, entonces estarán condenados a morir. ¡Tan sencillo como eso!
Las partes tienen que aprovechar la Mesa Bipartita no sólo para enfrentarse a los esfuerzos del régimen para destruirlos sino también para empezar a diseñar un nuevo modelo de relación capital/trabajo. El patrono debe desarrollar una nueva ética para humanizar su rol en la sociedad y, de una buena vez, aceptar el derecho individual del hombre al trabajo (estabilidad arbitrada).
Los sindicatos deben evolucionar hacia un nuevo clima más amable y productivo dentro de las empresas y contribuir a construir modelos de desarrollo organizacional actualizados. Tienen que entender que en las sociedades modernas no existen luchas de clases. El gerente es también un trabajador y puede ser gremialista y el trabajador invierte sus ahorros en acciones de las empresas, lo cual lo convierte en accionista, sin perder ninguno de ellos ni su identidad ni sus objetivos.
¡Se puede!
PD: Si los patronos y los sindicatos se hubiesen puesto de acuerdo para defender a las pequeñas empresas del Sur del Lago, se le hubiese hecho muy difícil a PDVSA confiscarlas.

domingo 22 de noviembre de 2009

OTRA ESTRATEGIA ELECTORAL (II)

Mi último artículo produjo reacciones positivas, las cuales agradezco. Varias ameritan comentarios. Hoy me referiré al correo de Julio Belisario.
Empieza recogiendo una pregunta de Asdrúbal Aguiar: “¿Qué le falta a la Mesa de la Unidad para romper el hielo que la separa de la mayoría”? A mi manera de ver le falta ampliar su membresía y la de las mesas sectoriales con ciudadanos de la sociedad civil para erigirse en la representación política del país democrático. Le falta también diseñar una estrategia para debilitar al gobierno como la sugerida en mi artículo anterior. Señala Julio Belisario que le falta, además, lo más importante: “proponer un atractivo proyecto de país” y lo expresa en una comunicación “Para la Mesa de Unidad Democrática”. Su argumentación muy resumida es la siguiente: - Por la ideología (leninista) predominante en su formación los partidos políticos venezolanos y en América Latina crearon un sistema presidencialista imperial, federal centralizado, con capitalismo de estado y basado en la propiedad gubernamental de las principales empresas “especialmente petroleras”.
– Los partidos establecieron “hegemonías socialistas light” (la de México duró 60 años). Estos sistemas democráticos representativos “larvales” funcionan temporalmente luego colapsan y por simple “obsolescencia” generan “amplia inseguridad, pobreza, desempleo, narcotráfico, etc”.
- Los dirigentes creen que este sistema político será perpetuo. Está comprobado que no es así.
- El gobierno y el sistema político que lo hizo posible colapsó. El modelo de Punto Fijo colapsó y hay que renunciar a él. Los líderes que nacieron, crecieron, se formaron y fueron beneficiados de este sistema, no pueden “sacárselo del corazón y de la cabeza, por ello es que no producen un proyecto alterno al país de Chávez”.
- Recomienda pedir que los integrantes de la Mesa de la Unidad, de manera anónima, respondan “SI” o “NO” a la siguiente pregunta (yo la resumiría pero va verbatim): “¿Cree usted que es necesario añadirle al Plan Consenso país un proyecto de un Nuevo País que proponga sustituir al modelo de estado federal centralizado de entidades subnacionales subdependientes por un modelo de estado descentralizado de entidades subnacionales autónomas; sustituir al régimen de gobierno presidencial imperial por un régimen parlamentario o al menos semiparlamentario como el francés y sustituir al capitalismo de estado, basado en la propiedad gubernamental de PDVSA, CANTV, Alcasa, Sidor, EDC, etc, por un capitalismo privado de libre mercado, desestatizando todas las empresas públicas? “Si gana el “SI” tendríamos algo sustantivo que ofrecerle a los ni-ni. Si gana el “NO” la “Mesa le ofrecerá un refrito a la ciudadanía”. Hasta aquí lo de Belisario, aunque en su envío hay mucho más.
Mis comentarios finales a continuación: Yo no sé si el modelo político propuesto por Belisario es el que nos conviene. Pero estoy de acuerdo con él en dos cosas: a. El modelo político actual estado/sociedad/petróleo está agotado y hay que creativamente proponer una alternativa. b. Existe un grupo importante de ciudadanos que rechaza por igual al chavismo y el regreso al modelo puntofijista.
La Mesa de la Unidad tiene por delante las siguientes tareas: 1. ampliar su composición. 2. Diseñar una estrategia electoral convencional (método de selección de candidatos, primarias, tarjeta única). 3. Diseñar “otra estrategia” para debilitar a Chávez. 4. Proponer un nuevo modelo político de país atractivo para todos los ciudadanos.
Ese si es el camino de la unidad.